
Barack Hussein Obama, con 47 años, se ha convertido esta madrugada en el primer presidente negro electo de los EE.UU. Sí, él pudo. Pudo con John McCain, un candidato republicano que ha realizado una desastrosa campaña electoral. Los fallos de McCain, como la elección de su número dos Sarah Palin entre otros, unidos a la lamentable herencia política del gobierno republicano de George Bush, han aupado a Obama hasta el triunfo final.
McCain ha reconocido el trinufo del candidato demócrata: "Le admiro y le felicito por haber conseguido esto. Es todo un hito con un especial significado para la población afroamericana".
Hace unos meses pocos creían en el cambio. Hoy Obama, el presidente número 44 de los EE.UU, puede cambiar lo que Bush hizo de manera nefasta. Él sí que puede. Desde Chicago, Obama ha asegurado que "el cambio ha llegado".