Según un estudio de la Comisión Europea, el abuso en el uso de los reproductores mp3 conduce irremisiblemente a la sordera. Más concretamente, usarlo durante más de una hora al día superando los 89 decibelios de volumen, puede dejarnos sordos. Otros daños que puede provocar su uso excesivo es la aparición de unos molestísimos pitidos internos permanentes.
Son más dañinos los conocidos auriculares de botón que aquellos clásicos orejeros, porque el volumen afecta de manera más directa al tímpano. Aún así, cuidado: tan sólo hacen falta cinco años para perder capacidad auditiva si se escucha música frecuentemente a un volumen elevado.
Es un problema que afecta al 10% por ciento de los usuarios europeos, la mayoría de ellos niños, adolescentes y jóvenes. No en vano, la empresa fabricante de iPod se ha visto obligada a incorporar una advertencia en cada reproductor en la que se advierte que "puede causar sordera permanente si los auriculares se usan al máximo del volumen".