La ministra más querida en Málaga, la inigualable Magdalena Álvarez, contó ayer hasta diez antes de retar al diputado del PP, Andrés Ayala a que volviera de acusarle de filtrar a la prensa información reservada del caso MD-82 para llevarlo entonces a los tribunales.
No queremos pensar qué habría dicho la templada ministra si no hubiera contenido su pronto contando previamente hasta diez.
El diputado popular acusó a la ministra de conducir un ministerio propio de una república bananera. Ayala reconoce no tener pruebas documentales de que la ministra filtrara el vídeo del accidente, pero asegura que sí tiene la certeza "de que todas las filtraciones tienen el mismo origen".