Poco antes de cumplirse el plazo para la venta del jugador, y cuando todo parecía que la historia acabaría en el Chelsea, vino el Manchester City y el club inglés le levanta a los merengues al único delantero que Schuster quería conservar.
El Manchester City andaba este verano tras la caza de un crack. Lo intentó con Ronaldinho y finalmente la presa ha sido otro brasileño, el despechado Robinho, quien recalará en las filas del segundo club de la ciudad de Manchester cobrando 6 millones de euros en las próximas 5 temporadas.
El Real Madrid sufre con el caso Robinho lo que quería que hubiera pasado con Cristiano Ronaldo. Ramón Calderón afirma que la venta del delantero responde a una causa "de índole humano" y que, en cualquier caso, lo sucedido "es lo mejor para el club y el jugador".