Lo que empezó como una mala estrategia de Georgia en Osetia del Sur, una parte del territorio georgiano declaradamente proruso, puede acabar con una guerra de imprevisibles consecuencias mundiales.
La réplica del líder ruso Putin -convertido en su alter ego, Dimitri Medvevev- no ha podido ser más escalofriante. Rusia está decidida a demostrar con su potencial militar al presidente pro occidental georgiano, Mijaíl Saakashvili, que aplastará sin paliativos cualquier movimiento de independencia o soberanía que no comulgue con su política exterior. Todo un aviso para futuros navegantes. De hecho, el presidente ruso Medvedev ha dicho que "ha concluido gran parte" de la operación militar para "imponer la paz" en la parte georgiana de la región prorusa de Osetia del Sur.
A pesar de haberse anunciado en varias ocasiones un alto el fuego, las tropas rusas siguen bombardeando objetivos civiles en territorio georgiano. El presidente de EEUU, George W. Bush, ya ha exigido a Rusia que respete la integridad territorial de Georgia: "Una acción así es inaceptable en el siglo XXI", ha dicho Bush.