La suerte se alió con el joven compañero de Alonso, el brasileño Nelson Piquet, sacándole los colores al mismísimo asturiano. En una carrera en la que se Hamilton ha impuesto de un modo insultante al resto, lo más destacable del GP de Alemania ha sido el segundo lugar logrado por el segundón de Renault, Piquet, que salía desde el puesto número 17 (de 20 que hay) de la parrilla.
Una vez más, el asturiano ha sido la personificación de la impotencia, así como Massa lo ha sido de la incompetencia, y Hamilton lo fue de la potencia. En Hockenheim el McLaren del británico ha estado, sencillamente, magistral.