Rafael Nadal se comió literalmente a Roger Federer en la cuarta final consecutiva que gana en el parisino torneo de Roland Garrós.
El número uno del mundo fue humillado por el número dos por 6-1, 6-3 y 6-0. Con esta victoria, iguala el récord de Bjon Borg conseguido entre 1978 y 1980: ganar el título sin perder un solo juego. Nadal fue modesto en su triunfo: "No soy el mejor del mundo, soy el número dos, eso es lo que siento".