El celo de ciertos agentes no conoce límites. Esta mañana ha trascendido que una conductora fue multada por los Mossos d’Esquadra porque creyeron que la conductora hablaba por un móvil cuando en el coche no había ningún aparato telefónico. Acabaron sancionándola por tocarse el pelo.
Los Mossos obligaron a María Luisa Porcel a detener su volkswagen golf tras haber pasado por una rotonda de una carretera local. Los Mossos d’Esquadra creyeron que la conductora hablaba por un móvil. Tras comprobar que se habían equivocado, y ante la indignación de María Luisa -que además es conductora profesional de camiones- acabaron sancionándola por haberse tocado el pelo "en una curva suave" mientras maniobraba para conducir.
La conductora fue la comisaría de Mollet del Vallès a quejarse donde el responsable del centro le reconoció que la multa, de 40 euros, era vergonzosa y que la recurriese. María Luisa Porcel ha denunciado la insólita multa en el programa El món a RAC1.