La vicepresidenta primera del Gobierno, María Teresa Fernández de la Vega, dijo sentirse "horrorizada" tras saber que se hizo una foto con un empresario nigeriano y sus tres mujeres. La vicepresidenta visitaba un centro de procesado y selección de chufas del empresario valenciano Ramón Carrión en la capital Niaymey. De la Vega se hizo la foto porque creía que las tres mujeres eran hijas del encargado de la empresa.
En dicho centro trabajan unas 200 mujeres nigerinas seleccionando las chufas que llegan desde los diferentes lugares de cultivo en Niger, Burkina Faso y Mali. Por poco no salen también en la foto la secretaria de Estado de Cooperación, Leire Pajín, y la ministra de Igualdad, Bibiana Aído.