
Montmeló fue este fin de semana una fiesta. Alonso desató la locura entre los aficionados al conseguir el sábado una segunda posición que sembraba todas las esperanzas para la carrera de ayer.
Una hábil maniobra de Raikkonen en la salida le retrasó a la tercera posición y sólo la rotura del R28 impidió al asturiano conseguir anotar sus primeros puntos de la temporada. Alonso supo responder al cariño de los aficionados saliendo de su coche averiado y acercándose hasta las vallas donde le esperaban sus fans para agradecer el apoyo que ha recibido estos días en Catalunya.
El piloto español espera, ahora sí, que las mejoras en su monoplaza den los primeros frutos a partir de las próximas carreras: "Ahora tengo ganas de correr y de ir a Turquía. Ahora se pueden hacer cosas y me puedo divertir, cosa que hasta ahora no, porque estábamos perdidos en el medio del paquete". Para variar, la carrera fue un paseo militar de los Ferrari y Hamilton logró auparse hasta el tercer lugar del podio.