Se trata de una película rodada en blanco y negro de 15 minutos de duración en la que se ve a Marilyn Monroe practicando una felación a un hombre sin identificar, del que muchos creen que se trata del propio John F. Kennedy.
Esta cinta de cine era propiedad de un íntimo amigo de su primer marido, Jim Dougherty. La cinta había estado en los archivos del FBI, quien sabe si para proteger la privacidad de uno de los presidentes más carismáticos de EEUU.
Dicen que la persona que la ha comprado no piensa colgar el vídeo en internet ni tratar de explotarlo.