Los contínuos sabotajes que recibe la antorcha olímpica por parte de los defensores y simpatizantes tibetanos puede propociar la suspensión del recorrido de la antorcha olímpica.
El pasatiempo olímpico de moda parece que sea sabotear a la antorcha cuando pasa. Las autoridades chinas comienzan a estar chamuscadas con tanto intrépido que se abalanza sobre la tea para llamar la atención sobre la represión que sufre la población del Tíbet.
Parece ser que el Comité Olímpico Internacional podría reunirse esta semana para plantearse suspender el recorrido o parte de él, visto lo sucedido en Londres y en París. También podría suceder que se variara el recorrido original de la antorcha, que pretendía rememorar el circuito original del viaje de la Seda.