Ayer al viceministro israelí de Defensa se le escapó una amenaza dirigida a los palestinos, que equiparaba la futura respuesta israelí a un Holocausto (Shoah) si los extremistas de Hamás prosiguen con los lanzamientos de cohetes sobre las poblaciones de Israel: "Cuanto más cohetes Qasam lancen y más lejos lleguen, atraerán un mayor Holocausto porque vamos a defendernos con toda nuestra fuerza", dijo Matan Vilnai. Posteriormente, el gobierno hebreo matizó que no querían decir Holocausto literal como sinónimo de genocidio, sino avisar a los palestinos de la proximidad de un gran "desastre".
Tal afirmación sirvió de argumento a los dirigentes de Hamás para catalogar a los israelís de nazis. "Nos estamos enfrentando a los nuevos nazis que quieren quemar al pueblo palestino".
El Ejército israelí quiere volver a ocupar parcialmente Gaza, desde donde se lanzan la gran mayoría de cohetes contra los pueblos israelís, tres años después de la retirada ordenada por Ariel Sharon.
Un total de 45 palestinos han muerto en cuatro días de operaciones y ataques aéreos desde que el estado hebreo actuara tras la muerte de un civil israelí el miércoles pasado. La mayoría de los muertos son milicianos, pero también hay civiles y niños entre las víctimas.