No todas lo tienen, pero muchas y muchos lo buscan. Ahora, un científico italiano (cómo no) ha podido probar la existencia real del legendario punto G gracias a una simple ecografía.
El profesor Emmanuele Jannini, investigador de la Universidad de Aquila, tras someter a rigurosas pruebas a un grupo de 20 mujeres asegura que "no sólo existe, sino que se trata de una variante anatómica que está presente sólo en algunas mujeres". En otras palabras, no todas son las afortunadas. Gracias al famoso punto, la mujer poseedora del botón de la alegría puede experimentar orgasmos vaginales, algo que está al alcance de tan sólo una de cada cinco mujeres.
Anatómicamente, el punto G es el engrosamiento de una parte del tejido entre la uretra y la vagina, una cualidad perceptible científicamente con una sencilla resonancia por ultrasonidos.