Miles de albanokosovares se han lanzado hoy a las calles de Kosovo para celebrar la inminente proclamación de independencia y la separación de Serbia. Según el primer ministro de la república, Hashim Thaçi, Kosovo seguirá "la voluntad de los ciudadanos de Kosovo". Pristina será la capital de la futura República Independiente de Kosovo.
Es esta una independencia unilateral apoyada por Estados Unidos y la Unión Europea, pero con la oposición de la misma Serbia y Rusia, y también de España, que ve en esta situación un serio precedente para las aspiraciones nacionalistas de Euskadi, Catalunya y Galicia. La vicepresidenta Maria Teresa Fernández de la Vega y el líder del PP, Mariano Rajoy, han coincidido en no reconocer la independencia de Kosovo.
La UE ha enviado 2.000 policías, jueces y funcionarios de aduanas en Kosovo para garantizar la estabilidad en la región.