Nadie quería una ceremonia de los Óscars como la de los Globos de Oro. Por este motivo, y porque las industrias cinematográfica y televisiva no pueden permitirse el lujo de perder más dinero, los guionistas han concluído una huelga de tres meses que les ha permitido mejorar sus derechos laborales y aumentar sus beneficios económicos.
Los acuerdos detallan que los guionistas cobrarán 822 euros por cada programa emitido en Internet durante los dos primeros años de reposiciones y un 3% de los beneficios a partir del tercer año. Por los alquileres en la red y los programas que no incluyan publicidad obtendrán el 1,2%. Ya hay quien dice que el negocio del cine en Internet no da para tanto y que estos logros de los guionistas son efímeros y baratos.