La aversión española a Lewis Hamilton, fomentada por numerosos medios de comunicación deportivos españoles, puede provocar que no se celebre ninguna prueba de Fórmula 1 en España. Los insultos racistas lanzados en Montmeló el pasado fin de semana hacia los integrantes de la escudería de McLaren-Mercedes han provocado las críticas de los medios británicos y del propio ministro británico de Deportes, Gerry Sutcliffe.
El ministro inglés ha tildado de "nauseabundos" los ataques racistas. Añadió que "no es la primera vez que deportistas británicos reciben insultos racistas en España". Hamilton reconoce que la lucha con Alonso el año pasado, que el piloto enmarca en lo puramente deportivo, ha provocado que su imagen en nuestro país quede "dañada severamente".
Los responsables del Circuito catalán han publicado una nota en la que dicen que "no se permitirá que el más mínimo incidente se repita en sus instalaciones y ya se están estudiando nuevas medidas a las ya instauradas durante los últimos entrenamientos".