El periódico australiano "The Daily Telegraph" informó del caso de Demi Brennan, una mujer con el hígado trasplantado desde hace cinco años, cuando ella tenía quince. Demi lleva tres años y medio sin tratamiento imnunosupresor para evitar el rechace del órgano recibido porque su grupo sanguíneo y su sistema inmunológico, que era 0- se ha convertido en 0+, que era el grupo de su donante.
Los médicos australianos investigan la causa del insólito proceso, ya que al adquirir el tipo sanguíneo y sistema inmunitario del donante, la mujer no precisa el habitual tratamiento inmunosupresor.
Los facultativos creen que la mutación se debe a que el hígado transplantado era de una persona muy joven y la paciente, entonces, tenía un número muy bajo de células blancas, de forma que las células madre del hígado donado se implantaron en la médula ósea de la paciente, empezando a producir nuevas células sanguíneas del tipo de las del donante.
Al eliminar el tratamiento inmunosupresor, las nuevas células inmunes de Brennan erradicaron las células antiguas 0- y la salud de la paciente se estabilizó.