La que se ha armado tras conocer la patada de Rajoy a Alberto Ruiz-Gallardón que le deja fuera de las listas del Partido Popular por Madrid de cara a las elecciones del 9 de marzo. El alcalde de Madrid, terriblemente hundido, ha confesado sentirse "derrotado" en rueda de prensa.
La izquierda política y social española ve en este gesto la radicalización más extrema de un partido que muchas veces se ha vendido como centrista. La verdad es que Gallardón era más apreciado en el PSOE y sus medios afines, que en el PP y sus medios. Gallardón engrosará las nutridas filas de ex-populares, centristas y liberales ilustres, como Manuel Pimentel, Josep Piqué, Jaume Matas o Francesc Vendrell.
Y en este pugna cainita la más beneficiada es la presidenta de la Comunidad de Madrid, Esperanza Aguirre, que amenazó al líder del PP, Mariano Rajoy, con presentar su dimisión para ir a las listas por Madrid si Gallardón finalmente iba en ellas.
Para el presidente fundador del PP Manuel Fraga, el anuncio de Gallardón de "abrir un tiempo de reflexión personal " es "una mala noticia" para el partido que "les hará perder muchos votos".