700.000 personas, según los organizadores, se han manifiestado por las calles del centro de Barcelona contra el caos ferroviario y para reclamar una mejora inmediata y eficaz de las infraestructuras estatales.
Todo tipo de gente ha acudido a la llamada de la Plataforma por el Derecho a Decidir. La portavoz de la plataforma ha asegurado que "el pueblo de Catalunya salió a la calle para decir basta".
Dicha plataforma ha reclamado el traspaso de la red de transportes y de infraestructuras del Estado a la Generalitat; priorizar las obras y servicios basados en el ferrocarril, el tranvía y otros sistemas de transporte publico; publicar las balanzas fiscales entre Catalunya y el Estado, y que la Generalitat recaude y gestione todos los impuestos de los catalanes, como hacen los vascos.
150 entidades y los partidos políticos catalanes ICV, ERC y CiU han participado en la manifestación (populares y socialistas no lo han hecho), al igual que los ex-presidents Jordi Pujol y Pasqual Maragall.