Un matrimonio estadounidense vio como una vaca de 270 kilos de peso cayó sobre el capó de su coche desde un barranco de 60 metros de altura. Afortunadamente, ambos no sufrieron daños, aunque tanto el capó del coche como el parabrisas quedaron destrozados.
El conductor sintió un fuerte impacto, pero inicialmente no se creía que se trataba de una vaca, que quedó gravemente herida y tuvo que ser sacrificada.