Demasiados desastres, bastante agobio y mucha paciencia agotada. José Montilla -natural de Iznájar (Córdoba)- avisó ayer en Madrid de esta situación y estos sentimientos como ningún otro presidente de la Generalitat lo hizo antes. Según el líder socialista, si no hay una respuesta política, clara, sólida y convincente a los problemas en Catalunya, la desafección y el alejamiento con el resto de España será irreversible.
Montilla añadió que, ante el pesimismo instalado en la sociedad catalana, "la situación de Catalunya no admite respuestas en clave de campaña electoral, ni frases ingeniosas pensando en los titulares de los medios". Montilla asgura que a España le conviene Catalunya como motor de crecimiento y desarrollo, pero "a Catalunya también le conviene España".
Montilla también tuvo palabras para el PP al que definió como un partido de "auténticos separadores" que "no ha asimilado que está en la oposición y quiere estar en el poder a toda costa".