Los guionistas de Hollywwod están de huelga indefinida. Este colectivo no hacía un paro general desde 1988, cuando se dejaron de escribir guiones -la base de cualquier creación cinematográfica o televisiva- durante cinco meses, causando pérdidas entonces por valor de 500 millones de dólares.
Los primeros programas que no han podido emitirse en EEUU son los late-show nocturnos, al estilo de Buenafuente, Noche Hache o El Intermedio. En este tipo de programas, la búsqueda de la gracia, el gag y la diversión a través de un buen guión es el secreto de éxito.
Las reivindicaciones pasan por contratos y sueldos más justos. También reclaman márgenes mayores de beneficios por las ventas en DVD de programas de televisión y películas, así como por la distribución comercial de estos productos a través de internet, móviles u otros nuevos medios.
Rostros populares como el showman David Letterman apoya la lucha de sus colaboradores: "He trabajado con esta gente durante 20 años. Sin ellos no soy divertido, soy hombre muerto".