Si cuestionamos un arbitraje por el origen de un colegiado, vamos listos. Este es el pensamiento mayoritario en el mundo del deporte tras las lamentables palabras del alemán Bernd Schuster, entrenador del Madrid y, curiosamente, hombre muy arraigado a Catalunya.
Ahora, los árbitros reclaman una sanción para el técnico por sus palabras contra Álvarez Izquierdo donde cuestionaba el arbitraje del Sevilla-Madrid, por su condición de catalán.
El Comité Catalán de Árbitros pidió a Antiviolencia que sancione al técnico alemán porque sus palabras crean violencia: "Esas declaraciones generan violencia e incitan al odio entre los diferentes territorios de España. Lamentamos esas manifestaciones, que deben ser objeto de estudio y, si procede, de una sanción por parte de Antiviolencia. Estamos convencidos de que ese pensamiento es compartido por el Comité de Árbitros de la RFEF".
En Madrid no han sentado nada bien las declaraciones de Schuster. El alemán volvió a excusarse en la malinterpretación que hizo la prensa: "Lo que se ha montado no es un problema mío. No vas a encontrar ni una sola frase en contra del árbitro. No he dicho que la derrota sea culpa suya. Una cosa es la imaginación vuestra y otra lo que he dicho yo".