No fue ETA. Algunos se darán cuenta hoy, tres años y siete meses, que unos islamistas descerebrados perpetraron la mayor masacre terrorista que jamás sufrió este país.
La sentencia de los magistrados de la Audiencia Nacional Fernando García Nicolás, Alfonso Guevara y Javier Gómez Bermúdez dice que los atentados que causaron 191 muertos y más de 1.800 heridos, fueron obra de una célula islamista. El explosivo usado para atentar en los cuatro trenes de Cercanías fue robado en Mina Conchita (Asturias).
La famosa mochila de Vallecas que quedó sin estallar, y que fue retirada de los trenes con artefactos explosivos, ha sido la prueba clave en la investigación policial, aunque se cuestionara desde El Mundo su cadena de custodia.
Las víctimas recibirán indemnizaciones por valor de entre 30.000 y medio millón de euros. La presidenta de la asociación de afectados por el 11-M, Pilar Manjón, se siente satisfecha por las sentencias aunque cree que las condenas impuestas se quedan muy cortas.
El presidente del Gobierno Zapatero ha comparecido en una rueda de prensa extraordinaria en La Moncloa para decir que "hoy se ha impartido justicia". El líder del PP, Mariano Rajoy, ha dicho que "no se ha condenado a los autores intelectuales".