Un jurado de Minesota ha condenado a la internauta Jammie Thomas, de 30 años, madre soltera con dos hijos, a pagar 222.000 dólares (unos 156.000 euros) a las discográficas por compartir 24 canciones en internet, vulnerando los derechos de autor.
Jammie Thomas compartió canciones mediante el popular programa Kazaa.
Esta es la indemnización más elevada que haya tenido que pagar jamás un internauta por subir y bajarse música de Internet. Cada canción le ha salido a Thomas nada más y nada menos que por unos 6.600 euros.