Comienzo dispar de las principales apuestas de dos grandes privadas en su estreno. En Cuatro, el programa de Pablo Motos, El Hormiguero, comenzó su singladura diaria con ganas y chispa (9,8% de audiencia). El invitado de honor fue Javier Sardá. El programa sigue con su tónica de combinar divertimiento con golpes de ciencia popular, de la mano de Friky. Muy destacable la aportación de las simpáticas mascotas, Trancas y Barrancas.
Pablo Motos deleitó a 1.626.000 espectadores con algunos puntazos de sarcasmo, como ver a un guionista en silla de ruedas haciendo humor negro de su situación. Pablo Motos juntó en el estudio a un doble perfecto de Xavier Sardà con el expresentador de Crónicas, el cual demostró humor, carisma y magnetismo ante las cámaras. Lo más meritorio de Sardà fue reconocer que había sido sometido este verano a una colonoscopia. "Eso es sentir la televisión bien adentro", apuntó Pablo Motos. ¿Y qué hacía Sardà en un programa de Cuatro? En los créditos descubrimos que El Hormiguero es otra producción de Gestmusic, ecolicuá.
A la medianoche, comenzó el renovado show de Buenafuente en La Sexta (9,6% de audiencia). Bueno, renovado en grafismo y decorado, porque la factura del late es la misma que el humorista vendía en Antena 3. En la tónica de Andreu, vimos el acostumbrado momento tradicional de endogamia de cadena al sentar en su nuevo sofá de entrevistas de cuero negro a los presentadores del programa "Sé lo que hicisteís el último verano", Patricia Conde y Ángel Martín. La rubia demostró haber aprendido con los años y, con más desparpajo que el propio Buenafuente, toreó con gracia e ingenio las preguntas del presentador catalán. Por lo demás, más de lo mismo, los gags de costumbre con los actores de siempre, follonero incluído. BNF no defraudará a sus fans, ayer 793.000 espectadores.