Ayer fue un día orgasmático en la región rusa de Uliánovsk, donde las autoridades locales exigieron a sus habitantes poner toda la carne en el asador para elevar la raquítica cifra de natalidad de la zona.
El gobernador Serguéi Morózov se ha propuesto aumentar el índice de natalidad en la región con la celebración del Día de la comunicación familiar (o Día de la fecundación), que desde hace tres años viene celebrándose cada 12 de septiembre.
Si alguna de las parejas logra tener un tercer hijo el próximo 12 de junio, el día de la fiesta nacional rusa, recibirá como premio un flamante todoterreno. Todas aquelllas otras mujeres que logren ser madres de aquí a nueve meses también recibirán neveras, televisores y microondas, para regocijo y algarabía de los dichosos padres.