El día de la fiesta nacional de Catalunya el Barça perdió su primer título, la XIX Copa Catalunya, ante un equipo de segunda, el Nàstic de Tarragona.
Bien es cierto que Rikjaard -bueno, Johan Neeskens ya que el entranador culé tampoco se sentó en el banquillo por una gripe- presentó a un Barça plagado de bajas, pero el conjunto azulgrana jugó un partido mediocre y acabó perdiendo el encuentro por 1-2 en el estadio Nou Municipal de Palamós.