
A Federico Jiménez Losantos no le gusta que el Rey apoye implícitamente con sus palabras, según él, la negociación para lograr la paz en Euskadi. Según dice en su columna de opinión de El Mundo (14/05/2007), "Zapatero, María Emilia Casas y Francisco Hernando, a su pesar, con la eficacísima colaboración de Conde-Pumpido y, para muchos la complacencia del Rey, han decidido poner el futuro de nuestra democracia y el de la nación misma en las manos de Antza, Txeroki y De Juana Chaos".
Según argumenta, la responsabilidad de la "rendición" a ETA es del presidente del Gobierno y del fiscal general del Estado, Cándido Conde-Pumpido, aunque añade que "lo cierto es que el Jefe del Estado, de forma simbólica, y los dos altos tribunales, de forma legal, han respaldado este proceso que no sabemos adónde nos lleva pero sí de dónde nos saca".
Para Losantos el enfrentamiento con ETA rememora los enfrentamientos con las tropas napoleónicas y apunta que "igual que en 1808 los patriotas españoles eran acuchillados por los mamelucos en las calles de Madrid mientras sus reyes, juececillos y politicastros se rendían ante la Grande Armée napoleónica. La decadencia política y moral de España se resume en esa diferencia: rendirse ante Napoleón o ante la banda de De Juana Chaos".