Un árbitro brasileño pitó el inicio de un partido de fútbol -en el Estado de Sao Paulo- sin estar el balón en el centro del campo, porque se lo había olvidado, generando los abucheos, risas y comentarios jocosos tanto de los jugadores como del público.
El colegiado tras saludar a los capitanes dio el pitido inicial, pero no se percató que había olvidado el balón en el lateral del campo. El público comenzó a gritarle "¡burro, burro!", entre las risas de los jugadores que le indicaban que necesitaban un balón para jugar. El encuentro acabó con empate 2-2.