Según el Instituto de Política Familiar (IPF), España es el país de la Europa de los Veinticinco que menos cantidad del PIB dedica a las subvenciones familiares (0,52% frente al 2,24% de media europea). De hecho, es el único que ni siquiera alcanza el 1%.
España cuenta con unas ayudas reducidas y limitadas, y las otorga además con muchas restricciones. Tan sólo se dedican 105 euros por persona y año a las ayudas a la familia. Es la cifra más baja de la Europa de los Quince, cuya media asciende a 518 euros.
Las únicas que reciben una paga de 100 euros mensuales son las madres de hijos menores de 3 años y que trabajan fuera de casa. Eso sí, cuando los hijos cumplen 18 años, todas las ayudas familiares desaparecen. Esto implica que el 90% de los padres no reciba ninguna ayuda.