Ikea ha hecho una llamada a retirar del mercado 600.000 floreros vendidos en todo el mundo porque se ha descubierto que son demasiado frágiles y se rompen con extrema facilidad. Tanto, que ha habido siete personas que se han cortado después de que el fondo de los jarrones se desprendiera repentinamente. En cinco casos su rotura causó heridas leves.
Los jarrones Parodi y Apelsin, vendidos por 22 y 44 euros, son unos modelos de gran altura y peso, y presentan un gran riesgo de rotura. "Los floreros pueden romperse por un golpe o una rayada, ya que la tensión del vidrio es muy elevada", dijo un portavoz del grupo. El modelo Parodi se vende desde el 2004 y el Apelsin, desde el pasado agosto.