Según revela un estudio sobre "Explotación sexual comercial infantil en los viajes" de Unicef, uno de cada diez españoles conoce a alguien que ha mantenido relaciones sexuales con menores durante un viaje de turismo sexual.
El perfil de estos turistas responde al de "explotador sexual ocasional": varón de entre 40 y 60 años que busca prostitución adulta en estos países y que acaba manteniendo relaciones sexuales con una adolescente, aunque no lo haya previsto. Los principales destinos de este turismo sexual son los países en en desarrollo, como los del Caribe y Centroamérica.