Para tranquilidad de todos los peatones, Farruquito está ya en prisión tras ingresar "voluntariamente" en el centro penitenciario de Sevilla II para cumplir una condena tres años. El motivo de la pena es el atropello mortal de Benjamín Olalla, un peatón que cruzaba una calle sevillana cuando el bailaor no tenía carnet de conducir ni el seguro de vehículos.
Farruquito, de 24 años, fue condenado por la Audiencia Provincial de Sevilla a dos años de cárcel por homicidio imprudente más otro año por omisión del deber de socorro al huir del lugar abandonando a la víctima sin socorrerla.
Farruquito entró en prisión acompañado de su clan familiar, entre ellos se hallaba su hermano Antonio, que se autoinculpó en un primer momento del atropello mortal hasta que unas escuchas policiales desvelaron el montaje.