Ayer el Tribunal Supremo dio via libre a la orden de detención internacional dictada contra los tres militares estadounidenses que mataron con disparos de tanque al cámara de Tele 5 José Couso en el Hotel Palestina, en Bagdad en mayo del 2003.
Se reclama la detención del sargento Thomas Gibson, el capitán Philip Wolford y el teniente coronel Philip de Camp, para extraditarlos y juzgar a los militares por la muerte del periodista, porque según los jueces fue un delito contra la comunidad internacional y un asesinato, ya que la vida de Couso estaba protegida por la Convención de Ginebra. Los militares han reconocido en numerosas entrevistas la responsabilidad de sus disparos en dicha acción.
El Departamento de Estado de EEUU, sin embargo, no va a facilitar la extradición de los militares, ni mucho menos. De hecho, es del todo improbable que se produzca. Los familiares del periodista han pedido al juez que embargue los bienes de la Administración norteamericana para hacer frente a la responsabilidad civil de los tres imputados.