"La situación en Irak es inaceptable para los estadounidenses y es inaceptable para mí", reconoció G. Bush esta madrugada en un discurso que ha durado 20 minutos y que ha sido emitido desde la biblioteca de la Casa Blanca.
El presidente norteamericano reconoce que su país ha cometido errores en Irak y asegura que "la responsabilidad es mía". Bush enviará otros 21.000 soldados más que se desplegarán en Bagdad. El presidente descarta la retirada del país porque, en su opinión, provocaría "el desplome" del Gobierno iraquí y "una masacre de dimensiones inimaginables".
EE.UU aplicará un cambio en la estrategia militar en Irak, y se prevé que el Gobierno iraquí tome el control de la seguridad de todas las provincias del país antes de noviembre.