El Ejército israelí confirma su responsabilidad en la muerte de 18 civiles palestinos en Gaza, la mayoría niños, pero excusan la matanza en un "fallo técnico" en el sistema de control de disparo de una batería artillera. Dos obuses israelíes cayeron sobre un bloque de viviendas mientras sus inquilinos dormían.
Ejército hebreo resppndía a los ataques con cohetes Qassam lanzados por milicianos palestinos. Ehud Olmert lamenta la matanza, pero insiste en seguir con las operaciones.
El Consejo de Seguridad de la ONU estudia una posible condena.