George Bush, de mutuo acuerdo, ha aceptado la dimisión del secretario de Defensa estadounidense, Donald Rumsfeld. El director de la CIA Robert Gates será su sucesor.
Es la primera consecuencia de la derrota del Partido Republicano en las elecciones legislativas de ayer, que han permitido recuperar la Cámara de Representantes a los Demócratas tras 12 años.
"Ambos opinábamos que era necesaria una nueva cara al frente del Pentágono y de la guerra en Irak", dijo Bush, que agradeció a Rumsfeld los servicios prestados, calificándolo de ser un secretario de Defensa "soberbio".
La semana pasada Bush había insistido a la prensa que Rumsfeld y Dick Cheney seguirían en sus cargos hasta el final de su mandato, en enero del 2009.