En unas elecciones de participación paupérrima (56%) y preocupante, la formación de Convergència i Unió ha ganado las elecciones autonómicas catalanas, consiguiendo un total de 48 diputados.
El PSC de José Montilla ha perdido 5 escaños con respecto a las última elecciones y ha conseguido mantener a 37 diputados. ERC se mantiene como la tercera fuerza catalana con 21 escaños (pierde dos respecto a las elcciones del 2003).
El Partido Popular pierde uno, y retiene 14 escaños. La fuerza parlamentaria que, proporcionalmente, ha ganado más diputados es Iniciativa con 12 escaños. Irrumpe en el Parlamento catalán una nueva formación autodefinida como antinacionalista, el Partido de la Ciutadanía, que entraría en el hemiciclo con tres diputados.
Un nuevo tripartito sumaría 70 diputados, que conseguiría superar el listón de la mayoría absoluta fijado en 68 diputados.