Esta madrugada, nuestros relojes se retrasarán una hora. Dicen que hacer esto conlleva un ahorro energético. EStamos de acuerdo. Ahorraremos esfuerzos y, por el bien energético de la Humanidad, dormiremos una hora más.
Durante los meses de 2006 en que nos hemos regido por el horario de verano, desde marzo hasta ahora, se ha conseguido un ahorro en iluminación de un 5%, según los cálculos del Instituto para la Diversificación y Ahorro de la Energía.