La final del Mundial de Alemania 2006 se decidió en Berlín en la tanda de penalties tras concluir el partido que enfrentó a Italia con Francia en empate a 1. Italia conquistó la Copa del Mundo por cuarta vez en su historia.
El borrón lo puso el mítico Zidane que no pudo concluir su exitosa carrera de peor manera: expulsado tras cabecear salvajemente en el pecho a un contrario. Lástima de acción que empaña una retirada que pudo ser mejor.
El técnico francés, Raymond Domènech, lamentó la expulsión de Zinedine Zidane: "Sentimos su falta en los últimos minutos. Eso pesó mucho en la balanza. Es una pena", reconocía al término del partido.