El informe provisional del Consejo de Europa incluye a España en la lista de países que, aunque no habrían colaborado directamente en la violación de derechos humanos, "permitieron o no investigaron" el uso de su territorio para actividades ilegales.
Según el Consejo de Europa, la isla de Mallorca fue el lugar donde gente de la CIA preparaba sus misiones para el secuestro y traslado ilegal de detenidos, para descansar allí después de realizarlas. La ciudad de Palma de Mallorca formó así parte del entramado logístico de la CIA, una acusación ya formulada por el Parlamento Europeo y Amnistía Internacional.
El Ministerio de Asuntos Exteriores niega tajantemente cualquier responsabilidad "por activa o por pasiva" del Gobierno español y asegura que el ministro Moratinos "ha comparecido en varias ocasiones y ha informado ya de los presuntos vuelos de la CIA. El coordinador de Izquierda Unida, Gaspar Llamazares pidió al presidente Zapatero "que ordene la inmediata remisión de este informe" al Congreso.