La sesión del Congreso de hoy se centró en una propuesta presentada por el PP en la que se rechazaba el diálogo político con Batasuna, proposición que no ha sido apoyada por ningún otro grupo parlamentario.
La sesión ha servido para que, por primera vez en democracia, el principal partido de la oposición anuncie la "ruptura de toda relación con el Gobierno", porque para el PP es una "ignominia" que el Ejecutivo se siente a dialogar con Batasuna.
Mariano Rajoy ha asegurado que "pondrá todo su empeño" para que no se consume lo que ha calificado como un "golpe contra el Estado de derecho y la legalidad democrática".
La formación de Rajoy no reconoce a la formación abertzale Batasuna como interlocutor válido en el proceso de paz, porque según el PP, nunca deberían negociarse contrapartidas políticas para conseguir la desaparición de ETA.
Zapatero afirmó que la obligación del presidente del Ejecutivo es "salvaguardar la libertad, la seguridad y la vida de los españoles" y que por eso mismo, acometerá un proceso de paz por el que nunca se "pagará un precio político", añadió.