Un estudio sobre los efectos de la siesta en la salud dice que hacer una siesta durante más de media hora evidencia que se padecen apneas de sueño, hecho que se asocia a una mayor mortalidad. La apnea consiste en sufrir frecuentes paradas respiratorias al dormir por la interrupción del paso del aire por la faringe y, consiguientemente, hipertensión arterial.
La apnea provoca de 600 a 700 interrupciones del sueño durante la noche, algunas de más de diez segundos, "por lo que cuando el enfermo despierta está cansado y necesita dormir luego la siesta".
La siesta de breve, en cambio, sí sería un hábito "saludable", pero si una persona duerme de siete a ocho horas y necesita dormir la siesta más de media hora es que le pasa algo anormal. La siesta breve duración se hace para paliar el sueño que tenemos después de comer.
Este estudio se hizo a 400 personas y fue presentado en el XXIX Congreso Nacional de la Sociedad Española de Neumología y Cirugía Reparadora en Sevilla.