Una mujer -Bimbala Das, de 30 años- perdidamente enamorada de una cobra se casó con ella en una ceremonia tradicional hindú a la que asistieron 2.000 invitados en el pueblo de Atala, en el estado oriental indio de Orissa.
La serpiente, sin embargo, no apareció en la boda, ya que no salió de su hogar, un hormiguero cerca de la casa de la novia, así que al lado de la mujer se dispuso una réplica del reptil en latón.
"Aunque las serpientes no pueden hablar ni comprender, nos comunicamos de una manera muy peculiar. Siempre que pongo leche cerca del hormiguero en el que la Cobra vive, sale fuera y bebe", dijo Das. La mujer señaló que "siempre la veo cuando voy cerca del hormiguero. Nunca me ha picado". La mujer pertenece a la secta vegetariana amante de los animales.
Cuando Das dijo que quería casarse, los habitantes del pueblo lo consideraron una buena idea, ya que traería fortuna a la zona, y ofrecieron montar una gran fiesta para todos los invitados. En la India, las serpientes son veneradas, especialmente la cobra, el símbolo del dios Shiva.
No queremos ni imaginar cómo habrá resultado la noche de bodas.