Desde hace varios meses las televisiones siguen la enfermedad de Rocío Jurado desde la óptica del espectáculo televisado.: la muerte en directo. La vergonzosa cobertura mediática que ha tenido esta circunstancia personal de la cantante debería ser analizada y estudiada en las facultades de periodismo y comunicación, como ejemplo de hasta dónde pueden llegar los límites del morbo en el periodismo.
A escasas horas de la muerte de una artista de renombre, los medio de comunicación ya tiene preparados sus videos de homenaje, las mesas redondas repletas de analistas y "allegados", los especiales y otras grabaciones exclusivas.
El médico de la cantante, Alejandro Domingo,reconoce que ya "solo se trata el dolor" producido por el cáncer de páncreas que ha consumido a Rocío Jurado. Por primera vez, el médico decidió anoche pernoctar en Villa Jurado, en La Moraleja, a cuyas puertas unos 50 reporteros-carroñeros hacen guardia ansiosos a la espera de noticias.