Un turista chino pagó (con tarjeta de crédito, aunque no daba crédito) 990 euros por una cerveza. El turista se tomó la cerveza en un local de una típica calle local, vía Veneto, donde una birra suele costar como máximo 10 euros.
El chino, que fue engañado como un ídem, pagó porque tuvo miedo de lo que le podía pasar si no lo hubiera hecho. El ayuntamiento investiga ahora estos hechos. El turista intentó denunciar el timo a la policía pero no logró hacerse entender porque ningún carabinieri hablaba inglés.