Informa: 20minutos
El alcalde de Londres, el político laborista Ken Livingstone, no tira de la cadena después de ir al retrete, y lleva así los últimos quince meses. Ni él ni los otros miembros de su familia tiran de la cadena tras orinar para
ahorrar agua, según publica el diario "The Independent".
Recomienda a sus ciudadanos que sigan su ejemplo y eviten así el despilfarro de agua. Londres es una ciudad que derrocha diariamente millones de litros de agua potable para lavar los coches, regar los céspedes o eliminar la orina. Los londinenses usan un 30% más agua que los franceses o los alemanes.