Una mujer londinense de 40 años que llevaba dos años muerta en su casa fue descubierta el pasado enero en su casa porque no pagaba el alquiler. La mujer fue descubierta con el televisor encendido. La mujer murió en la más absoluta soledad.
El cadáver se descubrió cuando el propietario forzó la cerradura por los retrasos en el pago del alquiler de la vivienda. Su correo se acumulaba pero no llamó la atención de ningún vecino.
La policía desveló que el cadáver estaba en un avanzado estado de descomposición y que la identificación se había efectuado comparando sus dientes con pruebas dentales y con una fotografía familiar. El esqueleto de la fallecida yacía tumbado en el suelo, con la ropa puesta, la televisión y la calefacción encendidas.
Sus vecinos creyeron que el apartamento estaba desocupado.